La definición más conocida y aceptada por empresarios e instituciones es la de Michael Porter, quien definió los Clusters como una agrupación o conjunto de empresas e instituciones relacionadas entre sí, que pertenecen a un mismo sector y que regularmente se encuentran próximas geográficamente; además de que organizadas, colaboran juntas para ser más competitivas. Pertenecer a un cluster implica un alto grado de colaboración.

Los clusters, en la actualidad, se han convertido en importantes herramientas de competitividad porque fundamentan su éxito y solidez en la cooperación de sus miembros y/o socios. La cooperación, la colaboración y la sinergia son elementos clave en la conformación de uno. Los integrantes de un cluster tienen como ventaja la filosofía de la cooperación para competir en un ámbito local pero también a nivel internacional. La sinergia y colaboración fortalecen a los clusters y a cada uno de sus integrantes en un mercado cada vez más cambiante.

Si bien es cierto, en México el desarrollo de Clusters se encuentra aún en sus primeras etapas; ya es una cultura que está ganando terreno en varios sectores y por tanto es posible afirmar que los clusters ya forman parte de la dinámica económica del país. Pertenecer a un cluster te permite estar informado de los cambios, las oportunidades y las amenazas del sector.

El territorio o ámbito regional es una característica importante del concepto de Cluster porque la constitución de este tipo de agrupaciones tiene como objetivo clave el promocionar y contribuir al desarrollo de determinado sector en la región donde se ubique. Se hace énfasis en la innovación y la creación de valor en un entorno regionalmente comprendido.

Un cluster es una agrupación que colabora para competir pero que también se encarga de incentivar la cultura emprendedora como valor inherente a las pequeñas, medianas y grandes organizaciones así como herramienta de desarrollo de las mismas. ¿Tú ya pertenece a un cluster?