¿Te has preguntado qué tienen en común los equipos más exitosos? Los equipos de alto rendimiento son grupos de personas interdependientes entre sí que conocen bien sus metas y trabajan de manera coordinada para lograrlas. No importa cuál sea el sector o la tarea, un equipo consolidado siempre hará la diferencia. A continuación las cuatro características indispensables de los equipos de alto rendimiento:

1. Definir y compartir un propósito claro. Todos y cada uno de los integrantes del equipo deben conocer el objetivo o meta. De esta manera es cómo podrán contribuir al logro del mismo y canalizar su enfoque. Cada uno deberá reconocer la importancia de su propia participación.

2. Desarrollar una comunicación efectiva entre los integrantes y hacia los diferentes públicos. Es, sin duda alguna, el intercambio ágil y fluido de la información lo que garantiza que todos los miembros del equipo sabrán qué deben hacer, cuándo, cómo y por qué.

3. El reconocimiento de méritos. La celebración de los logros alcanzados y el reconocimiento del trabajo de cada individuo contribuye a la motivación individual y de grupo. Cuando se reconocen los logros y se celebra; se establece un fin y se incentiva el recorrido para la siguiente gran meta.

4. Disposición para aprender de los demás. La humildad intelectual como parte del pensamiento crítico establece que el individuo cuestiona lo que sabe, evalúa lo que piensa y desarrolla una voluntad para aprender de los demás. Múltiples perspectivas siempre serán más útiles y más efectivas cuando se trata de resolver un problema.

Los equipos de alto rendimiento deben tener claro hacia donde van; comunicarse de manera clara y directa en el proceso; reconocer los méritos, habilidades y actitudes así como establecer el reconocimiento de varias perspectivas durante el proceso de resolución de problemas.